miércoles, 30 de noviembre de 2011

Me abandono en los enveses de las hojas en los árboles
-alumbradas apenas por la luz de la farola.

Como se abandona el diario de ayer
o incluso el de hoy cuando se ha leído;
como se apaga un cigarro al entrar a un restaurante
una sala de conciertos o un cine.

Me abandono a su verde moribundo
por necesidad,
no por capricho.

Dejo que el tiempo corra libre.

Porque el momento que esperaba ya ha pasado.
Ocurrió mientras dormía,
mientras soñaba que lo alcanzaba
y marchaba con él
a lugares viejos
-porque no hay existen los nuevos, me han dicho-.

Me abandono pensando
en el contorno de las vidas
de los que corrieron con la misma suerte.

Por ahora me abandono en su verde moribundo
porque me lo permite su fugacidad nocturna.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Ferlosio.

Temporada de cítricos
y también de olvidos.
De frutos modificados genéticamente
para evitar el crecimiento de semillas,
pero también de inhibición interna de sentimientos de pertenencia.
Época de fríos, de hielos y apagones.

Frías palabras, fríos vientos, frío el café,
fría la cama, frías miradas.

Mandarinas y momentos que tuvieron importancia,
...algunos meses atrás...
ahora se hacen polvo junto con las cáscaras,
regresan a la tierra que les permitió su formación.

They go back to their ground.
We all go back.

The amazing everyday que desaparece
conforme la humedad entra en las calles.

Temporada en la que el señor de las limas
también tiende sus brazos de piedra
en señal de recibimiento.
- ¿A nosotros?
- No a nosotros, a nadie, porque ya están ocupados.
Y eso se debe a que él viene del trópico, no pertenece al frío.

Son cuatro meses para enterrar recuerdos,
para planificar la movilización de las tropas a territorios nuevos,
no conquistados.


Son semanas de guardar,
para engancharse a un idilio más allá de lo mundano conocido.
Para descansar la caballería.

Son días cítricos que huelen a lavatrastes,
a colonia,
a desayunos.

Son días de retracción,
de limpieza de áticos,
de descomposición de viejas relaciones.

Temporada de tránsito de los "vendrán más años malos y nos harán más ciegos"
a los "vendrán más años tristes y nos harán más malos".

sábado, 19 de noviembre de 2011

A partir de ahora, te libero de las ataduras de mi memoria.
Ya no habrá motivos o razones que te encierren en mí.

A partir de ahora debes de buscarte un sitio nuevo,
donde morir, en la forma que lo haces, sea posible, justificable y comprensible.

Ya puedes irte pudriendo en los estivales de mi memoria.
Empieza a descomponerte, por favor.

jueves, 10 de noviembre de 2011

La naturaleza física manifiesta;
manifestándose en las miradas reales que se entregan
en momentos de tregua, cielos escampados, días fríos y hojas que caen;
manifestándose en una mujer que saca a pasear a su perro,
su verdadero perro, en colas que se menean al compás del paseo.
Los verdaderos perros, los verdaderos acordes que suenan en las calles.
Los verdaderos autos, los verdaderos palacios.
Los verdaderos cielos y sus colores en constante cambio.
La naturaleza de la noche que cae sobre todos,
fría y húmeda.

Aquella naturaleza que no es física en los alguien que no tienen nombre,
en los nadie que nunca lo han tenido
-y probablemente morirán igual-,
en los pensamientos que se congelan antes de poder ser analizados,
ya no decir llevados a cabo.
Carentes de explicación y sujetos de rechazo.
Ausentes en las estaciones, principalmente ocultos en otoño e invisibles en invierno.

Pero la noche fría y húmeda cae encima de todos,
sobre todos los edificios Bauhaus,
los abrigos raídos, las flores de tulipán,
las palomas que esponjan su plumaje para aminorar la sensación térmica,
los beagles que menean la cola adentro de casas cálidas,
sobre aquellos que no saben que están siendo espiados,
los que usan la calefacción,
sobre las banquetas que yacen solas como un signo =.

Y atiende: la física, también la química y la biología serán historia cuando llegue la hora del lobo.
Serán historia común y condensada en halos de vapor de transeúntes que caminan evitando el frío.

viernes, 26 de agosto de 2011

Que el tejado se mezcle con el color del cielo a esta hora de la tarde es un augurio.
No sé de qué, exactamente.

Quizás de que el verde de las plantas está a punto de extinguirse.
Éste año más temprano que de costumbre.
O de que el calor casi parte al cono sur.

Podría ser también un signo de que el cauce de sangre que corre
está por aumentar.
Arrasará más avenidas, casinos, estadios, joyerías...
¿qué sé yo si no estoy ahí?
Ni aquí.

Que los carros parecieran quietos aún cuando marchan,
las luces de los semáforos sean tan inertes como las farolas,
el silencio inusual, la pasividad de las calles, la respiración muda,
¿tendrán éstos también algún significado?

No hay a quien controlarle el tránsito
cuando la tarde se va y la noche entra.
No hay ninguna señal que diga que seguimos vivos.

Sólo ese color del cielo que se confunde con el tejado, o viceversa.

De ser así, la vida entera sería un augurio.

domingo, 21 de agosto de 2011

Amar es lo de menos.

Yo lo que quiero es que me amen.
Saber amar lo he aprendido antes.
En la oscuridad de las noches urbanas.
Entre humo, cuerpos reptantes y vacíos.

¿Acaso nadie más lo ha aprendido?
La nostalgia llega y se instala en mi
un sábado como cualquier otro
y diferente a todos los demás.

sábado, 20 de agosto de 2011

Con éstos 39 grados infiernales.

Hoy, como Ginsberg, voy a amar a mi país.
Lo voy a amar contigo sobre las sábanas,
revueltas previamente
por mis movimientos nocturnos.

Sobre las sábanas
hoy voy a amar
sin importar el cómo y el por qué.

Hoy seré patriota por vez primera,
haré el amor por mi país
y nada más.

Juntos acabaremos con la desigualdad y el hambre.
La cama serán nuestro campo de batalla.
La pobreza será un fantasma por 10, 30 minutos.
O quizás por horas.
No lo sé.

fuera ropa interior, que somos libres.

Pelearemos dos contra un ejército de millones,
y ganaremos.

Tenemos un gran deseo, dos bocas y cuatro manos.
Tenemos palabras para invocar tempestades,
subiremos a la montaña más alta para disparar desde la cima.
Habrá miradas, miradas fuertes que acaben con dos mil soldados.
Habrá oleadas de calor para fundir sus armas.

Nada podrá vencernos.

miércoles, 17 de agosto de 2011

De la ausencia perfectible extraigo
fragmentos.
Sólo aquellos de sucesos esporádicos
que ahora cobran relevancia.
Particular interés.

De los millones de ausencias
que son una.
Una grande, múltiple.
Tornada en desmayos.
En mutilaciones, casi.

De esa ausencia fresca;
de ayer, prolongada hasta hoy.

sábado, 13 de agosto de 2011

Músculos.
Carne viva.
Temblaban.
Como la noche.
O el canto de los grillos.
Y los ojos
que son músculos.
También temblaron.

Los músculos
eran música.
Eran agua: 75%.
Las letras, tus letras
eran músculos,
eran míos.
Tus palabras.
eran movimiento:
Nocturno y acuático.

Tú, que eras el libro
de la paciencia,
del orgullo,
de la perfectibilidad:
del movimiento: eras agua.

Pero tus páginas gritaron al calor/loscalores/miscalores/lasluces/misluces/missoles/mislavasardientes.
Pidiendo evaporación,
pidiendo estar secas,
destintadas, blancas.
Exponerse a mí sin contenido.
Pidieron irse.
Y lo han hecho.
Se han secado en mí/para mí tus aguas bravías y musculosas.

domingo, 31 de julio de 2011

Pinche vida.
Eres tan efímera que no sé si
alcanzaré a terminar mi cigarrillo
antes de que te extingas.

viernes, 29 de julio de 2011

Creador de imágenes.

Si, pues nada.
Que creas imágenes.
Las sacas de algún no sitio.

No pueden ser extraídas de tu cerebro,
eso indicaría que ya existen;
al menos las partes
(y por ende, no sería creación sino simple construcción).

En fin, las creas... ¿y?
No vives de ello.
¿De qué vives?

Son bellas, he de reconocer.
Duele el pensamiento al verlas.
Pero el dolor se acaba cuando volteas a otra parte.

Yo he deducido que creas las imágenes porque
buscas encontrarte en alguna de ellas.
Quieres nacer por primera vez.

domingo, 24 de julio de 2011

No hagas un gran esfuerzo
construyéndole nuevos desiertos
porque terminará mudándose a áreas más prósperas.

No te canses levantándole grandes montañas.
Siempre se preguntará qué hay detrás de ellas.

Siempre habrá algo incompleto en su existencia
y sus dudas le harán marcharse.
Muy lejos de ti.

viernes, 22 de julio de 2011

Yo siempre quise esperarte mientras amanecía.
Y no con un libro en las manos, sino con una cerveza.
Me ofreces las reminiscencias de tu tiempo.
Un segundo fracturado, acaso.
Porque antes de que haya terminado
ya te has ido.

¿Jugar con qué sentido?

Y Yo ¿con qué sentido juego? ¿Con cuáles?
Si en este proceso los he ido perdiendo poco a poco.

martes, 12 de julio de 2011

Moramos.
Donde cae la noche.
Descansamos las piernas
y hacemos nada durante los sueños.

Salvo torear la muerte
y escapar de ella
al despertar.

Vivimos junto a
los límites de la vanguardia,
pero no los cruzamos,
sería inútil seguirle el paso
a la modernidad.
No la comprendemos,
¿entienden?
Carece de sentido.

Por eso es que moramos
al cobijo de la nada.
Bajo la entera protección
del silencio
y de la tierra.

Todo lo hecho
lo debemos a la casualidad.
De la causalidad
nos hemos deshecho
hace unos siglos

sábado, 9 de julio de 2011

Repensando el rojo óxido,
días polvorientos.
Las lloviznas aún lejanas.

Los ambientes conocidos, las tardes serenas
y cálidas.
Las palabras que salían apenas
con ganas de volver a entrar en tu boca
o de esconderse en tus espaldas.
Frases apenas completas
difícilmente entendibles.

Las conversiones en oscuridad.
El mar reflejando el Puente Coronado.
En esa azotea.
Donde nada ocurría;
nada más que el silencio
de esa tú mirada.

Repensando:
-los pasos dados,
-aquellos necesarios para que estés aquí
-o esa secuencia de muertes necesarias
para llegar.

martes, 5 de julio de 2011

Enlistando
arbitrariamente
el día por sus partes.
Cada una de ellas.
Sin menosprecio de detalles.

Trato de encontrar pistas
tuyas en cada intersticio.

Que me hablen de tu visita
en algún momento en que no estuve,
o que no te vi.

lunes, 4 de julio de 2011

Si se reconocieran ese par de rostros.
En cualquier instante.
¿Qué importaría el resto?

domingo, 3 de julio de 2011

Tener un atrapa-imágenes.
Dejarlo que resguarde
todas aquellas que parecieran importantes,
acaso imprescindibles.

Las flores cayendo sobre la clarita con limón.
Sobre el café.
Sobre cualquier bebida,
cualquier mano,
cualquier cabeza.

El viento arrastrándolas
quién sabe dónde.

Tener también un
atrapa-sonidos.
Que conserve aquellos recientes
-en su mayoría.

El sonido de las hojas meciéndose
con el viento.
El revoloteo de las moscas.
El sonido inaudible de las golondrinas
a una altura relativamente elevada.

O el silencio de estos 31ºC a la sombra.

Y guardar toda esta mañana en una bóveda.
Donde no les llegue el polvo,
ni la destrucción del olvido pueda alcanzarles.

sábado, 2 de julio de 2011

¿Qué harás ahora con el envase
que has vaciado?
¿Sigue teniendo sentido guardarlo?
No coleccionarlo, naturalmente.
-Como podrías hacerlo con un auto, una moneda o una estampilla,
porque este empaque no te generará valor en el tiempo.
Podrías (y deberías) desecharlo de la misma forma en la que
consumiste su contenido.
Podrías tirarlo a la basura.
Y las cosas no cambiarían en nada.

Hay muchos más paquetes esperando a ser llevados a tu casa.
Ansiosos de poner lo suyo dentro de tus fauces.
Ser consumidos breve o rápidamente.
En función de tu apetito y el disfrute que te otorguen.

Pero es no me importa.
Yo sólo quiero saber ¿qué harás con éste empaque vacío?

viernes, 1 de julio de 2011

El pero yace en que
mi cerebro construye sistemas complejos
-en base a elementos que per se no tienen
características en común
que les hagan sujetos de unión-
y además,
difíciles de disociar
una vez caído en la trampa.

¿Y luego qué?

Escucho tu negativa.

Luego nada.

La nadedad amplia y generosa,
un conjunto ocupando una sección emocional
muy significativa en mi cabeza;
disminución de la memoria ram.

El estado de la nada.
Y es increíble haber caído en él
con tan sólo dos de tus palabras:
las más rotundas e hirientes posibles.

sábado, 25 de junio de 2011

1.
Quizás viajarás más.
A otro lado (otros lugares)
lejos de mí;
de todo.
Allá habrá mil cosas nuevas
que acabarán matando mi recuerdo.

2.
Y antes.
Antes de partir.
Cuando estás conmigo.

3.
Me gusta que hables,
que sueltes un argumento tras otro.
Me resulta relevante
porque
sólo entonces puedo no entenderte.
Te atomizo,
te reduzco a nada.

jueves, 9 de junio de 2011

Bien establecido
en la orilla de la tarde.
Siendo gris,
siendo precario,
siendo europeo.

Basta ver en uno de tus pedaleos
tardíos y cansados que:

eres algo similar
a uno
-a un conjunto de espejismos.
A una anomalía.
Al
ser un padecimiento,
un conjunto de ellos.
(En suma) Una, UNA enfermedad
eres un ruego a dios
dicho a escondidas.
Le pides (rogando que no te encuentre)
que te enderece,
pero corres a la oscuridad
quién sabe en busca de qué.

Eres una apoplejía
reflejada en mí,
que sufro yo.
Enmudecido,
paralizado,
desequilibrado,
parcialmente ciego.

y. [...] o.

miércoles, 1 de junio de 2011

Hacer extenso el referéndum a los habitantes de las ciudades vecinas.
y
preguntarles si ellos también quieren revelar el secreto de tus noches.

martes, 24 de mayo de 2011

A mi Capibarita.

Te conozco a ti.
Desde el inicio de la tarde,
el comienzo de los tiempos,
de los míos.

Te conozco por la lluvia que te sigue.
A todas partes.

Y te veo resplandecer en mis tinieblas.

Te adjudico los grandes fragmentos
de felicidad que entonces he tenido.
El ritmo de mis letras
y la sucesión de imágenes en mi cabeza.

Te conozco por cuánto sé que estás lejos.
Siempre cerca, siempre en la distancia.
Advierto con antelación tus llegadas,
tus consecuentes partidas
y las gotas de lluvia que dejas sobre mis cristales.

Te conozco por el olor de tierra mojada
que viaja contigo.

Te conocí.
Y desde entonces creo en la fuerza magnética
que me acerca siempre a ti.
Siempre hasta tus aguas.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Lluvia nocturna.

Lluvia de noche,

igual que caer del precipicio.

Cuando las manecillas del reloj callan.

Lluvia oscura.
Sólo audible.
Solo audible.

Momentánea.
Etérea
y vasta.
Jamás basta.

Lluvia nocturna
refulgente en los ojos cerrados.
Que permite verse reflejado en el espejo.

miércoles, 4 de mayo de 2011

sí que me aparezco.
cuando no estás.
pero cuando tú no estás
es cuando estoy.
cuando tú no estás.


tell me, do you have to open graves?
is it necessary?

lunes, 2 de mayo de 2011

1.
A folded map
where you were saved
-so you can't get lost-
some days ago.
In a steady-state

1a.
Just lying there
wishing a collision between You and another particle
and looking forward to keep the kinetic energy
without letting it turn into heat and internal elastic potential energy
when the
bodies are supposed to be deformed during the collision.


2.
But,
have You heard about phenomena
that have
been carried far beyond its equilibrium state?


2a.
Researchers have found that
the fast collisions result
of
densely packed bodies produce
a
"liquid"
state.

3.

Well, this is not going to be your case.
How can You expect to find another particle in an empty linear system?

Even so...
How is it possible to maintain You enclosed, folded and dry in a map?
How can You not get lost in a linear system that is always wet?

3a.
Certain principles are
just invariant.
They
can not be avoided on any scale


4.
The laws of quantum physics
normally
govern the atomic and subatomic world
(
they'd apply if You collide with another particle).
They are not
applied to larger single objects...
such as You,
lying folded and alone in that map.

4a.
Stop waiting and wanting collisions, just avoid boredom.

lunes, 25 de abril de 2011

Hay noches que se concentran en un solo sonido:
el chirriar de los murciélagos.

Noches de viento,
que acarrean flores y hojas secas
que cayeron para dar paso a otras
nuevas.

En las que los aviones surcan los cielos nublados.
Uno tras otro.
(En grandes ciudades como ésta,
es bastante común).

No así el chirrido.

Hay otras noches que se concentran en el anhelo.

Y los aviones, las nubes, el viento, la paz y el sueño
se han ido.

No sé a dónde.

¿Alguien sabe dónde?

domingo, 24 de abril de 2011

I am a history maker, a storyteller.

One of those night-time smokers.
Those who think are safe away from crowdings and light.

Who also may think that sun does undress our thoughts
and let them exposed in churches and plazas.

I am a built-up nocturn area.
A big and lonely one.
Covered by smoke and dust.

I am a man who covers his sight in order not to see, but to blind
the merely silent (and possible) images at night.
Because, Who needs the eyes when it's all dark and dense?

All I need is that,
being mine again.

lunes, 11 de abril de 2011

Documentos de nieve.
Páginas digitales cubiertas de polvo.
Links permanentes (permalinks) sentimentalistas.

Correr sin dirección.
Atípicamente,
Trastocando un poco el ambiente,
alterando la caída de la nieve que se cruza.
Correr sin dirección
por ...
Sólo por "ello".

Seguir.
Esquivar el polvo.

Mírame, voltea hacia atrás.
Dale click al botón de "go back one page"
porque quizás esté ahí.
Dale doble click si no se encuentra.
Search and spolight.

Mueve, corre, sigue.
Agota tus posibilidades
(las de todos)
por alcanzar "ello".

Lee todo en tu camino y desempolva, limpia de nieve,
desentimentaliza,
por "ello".

domingo, 3 de abril de 2011

De no existir
con tal de ver una antena y un semáforo
(durante todas las noches que restan),
los construiría.
Inventaría hasta el constructo,
si fuera necesario.

Por las noches que restaran.
Valdría la pena.

1.- Por esperar a las 3am
y sentarse
a ver el cambio de luces.
Ver el cambio de amarillo a rojo
de rojo a verde
de verde a amarillo.

2.- Por esperar a las 4.30am
para ver el amanecer iluminando una antena.

Por esperar despierto el paso de la noche.

jueves, 31 de marzo de 2011

When your rooster crows at dawn.

Luego nos llega la noche.
Y hace crecer la reja.
La hace más difícil de saltar.

Llegan los recuerdos
y nos atan de manos y pies.
Nos inhabilitan.

Inmóvil frente al campo,
frente a la noche espesa y dura.
Frente a la nada encubierta por
un manto apoteótico.
En la apoteosis de la nada.

Y, más nada.

Estar solo, lejos de tu otredad,
de la mía.

Más tarde,
más tarde nos puede llegar el remordimiento
tan sólo para disparar grácilmente.

lunes, 28 de marzo de 2011

Quizás pienses que ya no lloverá.
Si es así,
tomarás tu bicicleta y saldrás a las calles.

Si es así,
la montarás
y saldrás rompiendo el viento
helado con tu cuerpo.

Quizás ya nada más te importe, ni el destino.
Porque el camino está limpio,
hay pocos carros en las calles,
la gente sigue dentro de sus casas.

Porque es probable que tú te montes sobre
la bicicleta,
con los audífonos puestos.
Bloqueando el ruido que te molesta.
Olvidando lo terrenal.
Pensando en algo más,
que ni siquiera tú puedes aislar.

Quizás ya estés listo para desencadenarla
del poste donde se encuentra atada.
Y darle libertad a la necesidad que te cubre
de los pies a la cabeza.

Probablemente saldrás cuando después de una hora
o de 45 minutos,
veas que ya no llueve.
Y pienses que ya no lloverá.

(Pero debes ver el cielo,
debes darte cuenta
que las nubes siguen ahí.
Siguen grises, oscuras.)

martes, 1 de febrero de 2011

Si seguimos sentados en el cine,
si pedimos que se callen la boca,
si pedimos permiso para levantarnos,
si salimos corriendo del cine.

¿Cuál sería la diferencia?
¿Con qué objeto?
¿Cuál es el sentido?

Lo más probable es que termine la función y siga aquí.
Allá o en algún otro sitio.
Siendo el mismo.

Terminaré sabiendo más
-o menos-
pero siendo el mismo.
Podré morir aquí mismo en el cine
o en el lejano este.
Pero siendo el mismo.

Porque solamente podremos cambiar esas circunstancias.
Ser sujeto de portada,
bandera de revolución.
Elemento clave de una lucha
sin cabeza o dirección.

Pelear por un sistema democrático
excluyente.
por un sistema incapaz de aglutinar
las representaciones sociales.

Terminar siendo un desmovilizado,
sin cultura, sin objeto de vida,
inadaptados todos a una nueva realidad.

Perder aquella seguridad que el ejército
en alguna ocasión brindó.

La justificación de una nueva ideología.
No fascista. No autoritarista.
Buscar la tranquilidad perdida.
La prudencia extinta,
cerrar las heridas abiertas de la anterior guerra.
Conseguir a toda costa un nuevo equilibrio social
y seguir soñando.
Una catástrofe, una patada.
Sentirse un caos,
estar de la fregada.

Una agrupación fundida de sentimientos
sin límites claros,
donde la tristeza se mezcla con una tristeza aún más fuerte y grande.

Y el temor a huir corriendo
de la sala nos mira,
nos mira con los ojos verdes,
también azules y violetas.
Porque tiene cientos, quizás miles.

Un caos dentro de otro.
Y una lucha interminable por las cosas,
¿cuáles cosas?
Yo no sé que cosas.

Unas nubes de violenta lluvia
que arremeten contra mis costas,
contra todas mis costas.
¿cuáles costas?
Yo no sé que costas.

Mis límites marítimos.
Junto a mis límites terrestres.

Gaviotas ciegas que vuelan sin sentido.

Aves negras,
aves de sonido.
Que gritan fuerte,
que mis cosas y mis costas no están bien.

Y nadie más que yo lo escucha.

domingo, 23 de enero de 2011

get together

Soberana empresa
aquella de hacernos de un lugar
en corazones ajenos.
Más grande aún el
querer permanecer en ellos.

Pero vale la pena intentarlo.
Querer quedarse y ser vivo en ellos.

Lo vale.
Cuando el sol se oculta
y todo lo que queda son
las reminiscencias de ellos.
Cuando la oscuridad se va
y sus sonidos llegan.
Cuando el sueño llega
y caemos presa de ellos.
Cuando el mundo desaparece por completo
....
y no queda nada
...
más que el olor del sentimiento de dependencia.

viernes, 21 de enero de 2011

Hartazgo hacia las previsiones.

¡Ay! los viejos tiempos.
¿Dónde están?
¿Qué ha sido de ellos?

Ésta resaca de ideas,
de violencia
y ríos de sangre,
es absurda.

Es Bach en Saturno.

¡Ay! los viejos tiempos.
¿Dónde están?
¿Qué ha sido de ellos?

Las cuantiosas cantidades de dinero que ya no flotan en el aire,
los millones de árboles talados,
las aves que caen muertas del cielo,
las cabezas en los kioskos,
las noches que aterrorizan,
los idilios que se han perdido
y aquellas manos que dejar de tocar más manos.

¿Dónde están?
¿Qué ha sido de ellos?
¿Qué ha sido de alguien, de algunos, de muchos?
¿Dónde pararon?
¿En qué momento?

¡Ay de los viejos tiempos!
que no viví,
que desconozco.

martes, 18 de enero de 2011

Escribir un antes
Escribir un árbol.
Escribirlos lento y detallar texturas.
Detallar instantes.
Detallar los tactos.

Escribir día y noche.
Escribirlos juntos.
Conjugar su encuentro.
Malversar su encuentro.

Escribir palabras,
alternar sujetos.
Dominar las letras.
Describir un árbol.

Describir certezas.
Destruir silencios.

Acabar las tintas,
sobre mil y un resmas.
Describir un perro.
Dibujarle sombras.

Escribir dos noches, escribir mil días.
Escribir un tiempo, describirlo entero.

Escribir texturas, respirar su aliento.
Destruir un árbol.
También un estero.

Destruir el tiempo
y escribirlo entero.
Describirlo entero.

martes, 4 de enero de 2011

"No me extrañen si no escuchan mi voz en las habitaciones.
Nuestra vida no está en ellas, morimos y luego volvemos."