Me dicen tanto de los clásicos,
todos.
Que si Bartok,
que si Donne,
que si todos, todo.
Pero,
olvidamos pronto, a todos y su todo.
Para qué hacer extracciones temporales,
sacar sus restos de los ataúdes de la memoria,
¿Por qué arrastrar sus creaciones a una sociedad que olvida incluso su existencia presente?
¿Para que llamarlos?
Invocarlos.
Traerlos a un mundo nuevo en el que muy probablemente se sientan
incómodos.
Sólo desgastamos su recuerdo, los matamos.
Hacerlo es abrir una botella de perfume exquisito (que no molesta mientras se le huele, aunque sea mucho el tiempo de exposición a nuestro olfato)
y permitir su desaparición por evaporamiento.
viernes, 28 de mayo de 2010
lunes, 10 de mayo de 2010
Éstos días tienen una luz muy particular.
Aquella que reduce, más no extingue, a las sombras.
Es nostálgica.
Sí, un poco.
Llega con pereza a los objetos y los toca.
Los toca,
apenas.
Quisiera que mi corazón fuera bañado con esa luz,
iluminado,
un poco,
apenas.
Porque está frío, porque está oscuro
muy oscuro.
Quisiera caminar afuera,
un poco,
apenas.
Y no importa.
Aunque siga siendo sombra, pero iluminada,
un poco.
Aquella que reduce, más no extingue, a las sombras.
Es nostálgica.
Sí, un poco.
Llega con pereza a los objetos y los toca.
Los toca,
apenas.
Quisiera que mi corazón fuera bañado con esa luz,
iluminado,
un poco,
apenas.
Porque está frío, porque está oscuro
muy oscuro.
Quisiera caminar afuera,
un poco,
apenas.
Y no importa.
Aunque siga siendo sombra, pero iluminada,
un poco.
viernes, 7 de mayo de 2010
No hay nada.
Sólo hombres sin sombra, reloj y pensamientos.
Nada de la nada;
siquiera hubiera un poco de algo.
Pero ellos no tienen nada!
Son como gatos que se acercan a ronronear.
Vacíos, huecos, húmedos y tontos.
Tontos que se besan -alguien les observa y se separan-
y después,
el árbol, la noche, el parque, los murciélagos con
un poco más de nada.
Dicen no, y salen más gatos. Dicen sí y brotan otras cosas. De todo, aves, pelícanos, lagartijas y deseos de buscar entendimiento o lo que sea.
Ciao.
Sólo hombres sin sombra, reloj y pensamientos.
Nada de la nada;
siquiera hubiera un poco de algo.
Pero ellos no tienen nada!
Son como gatos que se acercan a ronronear.
Vacíos, huecos, húmedos y tontos.
Tontos que se besan -alguien les observa y se separan-
y después,
el árbol, la noche, el parque, los murciélagos con
un poco más de nada.
Dicen no, y salen más gatos. Dicen sí y brotan otras cosas. De todo, aves, pelícanos, lagartijas y deseos de buscar entendimiento o lo que sea.
Ciao.
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