Polvo, de ese que había en la atmósfera el supuesto día en que el museo inauguraba la exposición.
polvo que cuartea,
polvo que se inhala,
polvo que cubre y nubla la vista
polvo sobre polvo
porque desconocemos de que está hecho
también su función,
desconocemos su final
polvo gris, tendiendo a blanco.
Cuanto más, mejor.
que va y viene como pelota de ping pong
a veces se estanca y nubla más la visibilidad
y hace que los autos se estampen unos con otros, o en las bardas de contención, o con puentes, o con humanos.
Polvo caótico, asesino, acuático, poético y de antaño.
Un bólido que no cesa, que persiste.
Polvo al fin.
domingo, 28 de septiembre de 2008
jueves, 25 de septiembre de 2008
teclado pirata tecleado
-Bórrame
-No.
-¡Bórrame!
-No.
-Bórrame.
-No, ¿por qué habría de hacerlo?
-Sólo bórrame.
-No, y no insistas.
-Es que siempre he querido ser como tú.
- (...)
-No.
-¡Bórrame!
-No.
-Bórrame.
-No, ¿por qué habría de hacerlo?
-Sólo bórrame.
-No, y no insistas.
-Es que siempre he querido ser como tú.
- (...)
Etiquetas:
agua oscura agua clara,
no
domingo, 21 de septiembre de 2008
curtain, closed curtains
¡tantas medidas antidepresivas!
ya no caben todos esos cuestionarios en mis sueños, ni en los tuyos creo.
y esos métodos que evitan que mi mente llegue a la corrosión y, posteriormente, afecte mi cuerpo hirsuto
el tintineo
ese tintineo, ése en particular, el que estoy señalando.
Dígame, ¿Qué quiere señor perro negro?
Perro, señor, negro
Negro perro, señor
amarillo, no, amarillo no, es depresivo, me hunde en esos cajones donde tienes las anfetaminas, donde das vueltas sin sentido, es un tintineo insoportable que se junta con los ladridos del señor perro negro. es anticanónico, es irreparable, es somnoliento, es, es...
ya no más inventarios de depresión de Beck, ni escalas de irritación de Novack o el registro diario de los pensamientos disfuncionales.
Ya no más terapia cognitiva conductual, de verdad que no me caben más preguntas en la memoria, ya no más...
ya no caben todos esos cuestionarios en mis sueños, ni en los tuyos creo.
y esos métodos que evitan que mi mente llegue a la corrosión y, posteriormente, afecte mi cuerpo hirsuto
el tintineo
ese tintineo, ése en particular, el que estoy señalando.
Dígame, ¿Qué quiere señor perro negro?
Perro, señor, negro
Negro perro, señor
amarillo, no, amarillo no, es depresivo, me hunde en esos cajones donde tienes las anfetaminas, donde das vueltas sin sentido, es un tintineo insoportable que se junta con los ladridos del señor perro negro. es anticanónico, es irreparable, es somnoliento, es, es...
ya no más inventarios de depresión de Beck, ni escalas de irritación de Novack o el registro diario de los pensamientos disfuncionales.
Ya no más terapia cognitiva conductual, de verdad que no me caben más preguntas en la memoria, ya no más...
miércoles, 17 de septiembre de 2008
Es mejor...
Un gran espectáculo.
Así lo describiría.
Iéndome al sur.
Cortando toda la comunicación que existe entre nosotros, entre tú y ese cerco de concreto, entre ese cerco de concreto y yo.
Un gran espectáculo el ver a las palabras chocar contra el muro, rebotar y volar lejos. Alcanzándome en camino al sur. Todas ellas. Los:
Te quiero, te odio, regresa, púdrete, come mierda, te necesito, ¿Cuándo vuelves?, ya no soporto la soledad sin ti, me haces falta, ¿con quién vives?
Todas volvieron, todas.
Así lo describiría.
Iéndome al sur.
Cortando toda la comunicación que existe entre nosotros, entre tú y ese cerco de concreto, entre ese cerco de concreto y yo.
Un gran espectáculo el ver a las palabras chocar contra el muro, rebotar y volar lejos. Alcanzándome en camino al sur. Todas ellas. Los:
Te quiero, te odio, regresa, púdrete, come mierda, te necesito, ¿Cuándo vuelves?, ya no soporto la soledad sin ti, me haces falta, ¿con quién vives?
Todas volvieron, todas.
viernes, 12 de septiembre de 2008
a * * n
sin entender,
no lo necesitas
basta, amplia, enorme
y ya
no es necesaria la metáfora.
tu lo sabes, ¿verdad?
no lo necesitas
basta, amplia, enorme
y ya
no es necesaria la metáfora.
tu lo sabes, ¿verdad?
miércoles, 10 de septiembre de 2008
estridente, estridente, tormentoso.
en balanza
ahí donde la luna brilla, aunque esté a la mitad, no importa.
Aunque sea inconforme, no importa.
Aunque siga pensando que te quiero, no me importa.
En balanza
donde apareces desnudo
lejano y serio
con notas de piano volando a dos metros de radio
-alrededor tuyo-
en la balanza
complementando la farsa en la que me hallo inmerso
con tanta nostalgia
que incluso musicalmente es notorio
más no me importa.
En la balanza
desperdigando la seriedad de tu sonrisa,
la obviedad de tu mirada
el contacto de tus palmas
la grandeza de tuya.
Al final
,
un sentimiento semejante a los pasos que se escuchan en las despedidas
.
Al final ya no hay limosna
.
ahí donde la luna brilla, aunque esté a la mitad, no importa.
Aunque sea inconforme, no importa.
Aunque siga pensando que te quiero, no me importa.
En balanza
donde apareces desnudo
lejano y serio
con notas de piano volando a dos metros de radio
-alrededor tuyo-
en la balanza
complementando la farsa en la que me hallo inmerso
con tanta nostalgia
que incluso musicalmente es notorio
más no me importa.
En la balanza
desperdigando la seriedad de tu sonrisa,
la obviedad de tu mirada
el contacto de tus palmas
la grandeza de tuya.
Al final
,
un sentimiento semejante a los pasos que se escuchan en las despedidas
.
Al final ya no hay limosna
.
lunes, 8 de septiembre de 2008
Muy de vez en cuando.
Un espacio abierto.
¡Calma! hay calamidad -dijo uno de mis cuatro yo.
No es calamidad, es redundancia. Reiteró otro de mis yo.
Al fin y al cabo dá lo mismo, siempre acabas tirándote de panza al piso cuando le ves. Me espetó un tercero.
Pero el espacio se quedará así, para que no permanezcas callado.
Como tú ya existes, me molestan los demás.
Restos. Solo restos.
Y aunque me reproche lo mismo, gracias por salir muy de vez en cuando.
¡Calma! hay calamidad -dijo uno de mis cuatro yo.
No es calamidad, es redundancia. Reiteró otro de mis yo.
Al fin y al cabo dá lo mismo, siempre acabas tirándote de panza al piso cuando le ves. Me espetó un tercero.
Pero el espacio se quedará así, para que no permanezcas callado.
Como tú ya existes, me molestan los demás.
Restos. Solo restos.
Y aunque me reproche lo mismo, gracias por salir muy de vez en cuando.
martes, 2 de septiembre de 2008
recordatorio

En una hoja de papel de mango -si es que existe-
había una nota en mi escritorio.
hola dos puntos ya no suelo buscarte coma como hacía antes coma en mis paseos por la calzada punto ahora puedes quedarte con la certeza de que no me importa si estrellas tu cabeza contra el piso o si escalas nubes para lanzarte desde las alturas coma desde donde quieras punto y con sombras coma o sin ellas punto ya no me importas punto puedes poner tu música en la radio coma o moverte plácidamente donde quieras punto y no regreses coma no me importas coma quizás un poco coma o quizás nada punto paréntesis abierto es mentira coma si te quiero coma si me importas paréntesis cerrado y no escribo más porque no sabría que decirte coma porque moriría en el intento punto siempre atento y nunca escondido dos puntos yo
Una nota obscura, que sabe a mango, que me recuerda que yo también te extraño. Pero no tanto como antes, aunque importándome tanto, me dejes de importar.
A fin de cuentas ¿a quién le importa? (salvo a tí y a mí).
A donde sea, o con quien sea, pero que el tiempo -con sus respectivas reservas- no nos coma, no te coma (no me ingiera), no te agobie (no me estrese), no te aleje (no me empuje), no te malintencione (no me malobre), ni te doble (ni me rompa), ni te tuerza (ni me doblegue) y nunca te absorba (ni me succione) en su túnel radioactivo.
Separados (juntos) de manera maravillosa. Civilizadamente.
Amor de tardes de febrero vencido por una nota de papel de mango.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
