viernes, 30 de mayo de 2008

Pretensión

Fingía las depresiones.

Un carro, o dos, o tres, ¿qué importa?

Mañanas, tardes, noches.

Con viento o sin él, aunque irrite la garganta cuando fume.

Independiente de que suba corriendo y llegue con el cuello torcido.

No, yo nunca fingí. Siempre sentí que no estaba, desde que se quedó en el estante de galletas.

Cuando veía los accesorios de la ciudad a determinada hora de la tarde.

Y una librería vacía.

El corazón desaparecido.

Con un espasmo que decía ser cáncer, o embolia, o dolor abdominal. Ni siquiera lo sabía con exactitud.

Depresiones finalmente.

lunes, 26 de mayo de 2008

Don´t you love? ... then you are not allowed.

Te deslizas en la oscuridad.
Queriendo ocultar lo visible de todos.
Hacia donde nadie verá eso que hay en tí y te avergüenza.
Y donde se convierte en paz lo inevitable: la obsesión.

Te deslizas hacia lo negro, para que alguien llegue a sacarte a la fuerza.

Diciendo "aquí estoy"

Para entonces, todo valió madres.

domingo, 25 de mayo de 2008

El por qué de la desigualdad.

Hoy fumé por la mañana.

Ví como se agotaba el cigarro lentamente.

Lentamente, como se consume mi vida.

O mejor, la tuya.



Foto de: http://flickr.com/photos/foggyforest/2398911128/

Nosotros somos 5. Tú estás solo.

viernes, 23 de mayo de 2008

nos hizo confundir irresponsables

Cuando se sentó a mi lado tuve la sensación de que el mar estaba en calma.

Pero no.

Arreció tan fuerte que la onda de frío polar que llegaba hasta las costas le temía.

Yo miré por la ventana.

Pero el me rompió en mil pedazos.

Parecía disfrutar el viento frío.
Se descubría, me veía de reojo mientras en mí se encajaban 999 cuchillos que me rompían en mil piezas.
Venían e iban de sus manos arrugadas, con gran rapidez, casi no los podía ver, pero sí los sentía.

Miraba por la ventana, vaya, hasta pensé en saltar por ella, rodar por la carretera y levantarme para lanzarme a ese mar frío.

Pero solo miré por la ventana, hecho mil pedazos.

Human after all.

sábado, 17 de mayo de 2008

y que se muera, con todo lo suyo.

Si pudiera correr, aún así no lo haría.
Sería inútil.
Que fuera real, con sangre y todo, para así matarlo.
Que dejara de pensarse tanto para así secarse.

Y que yo solo tomara el sol cuando tuviera frío.

Y que el Yo dejara de existir.

Como tú.

viernes, 9 de mayo de 2008

dormir

El ave se eleva para acariciar al viento.

miércoles, 7 de mayo de 2008

non colored

Las estrellas de mar oscuras, muertas, son como tus ojos.

lunes, 5 de mayo de 2008

cama blanda

Sonidos secos emiten las hojas, cuando ambos las pisan.


No, no fué que la noche se autonombrara única,
ni que participaramos activamente en su debate,
es solo que nos vimos y todo lo demás perdió sentido.

No, no nos vimos, yo te ví y todo lo demás perdió sentido.

Y de ahí en adelante las cosas han marchado mal, nos maldecimos y yo he cambiado de rumbo cada noche, buscando regresar al punto donde comenzó la caída.

Sí.

Que me guste esa melancolía, que me llame la necesidad, que siga amando yo a esa dependencia.

Al fin y al cabo, la vida sin bosques de tristeza no recorre igual.

viernes, 2 de mayo de 2008

hasta anoche inundé kilos umbrales

yo creí que si
después que no

luego me llegó un paquete con una postal adentro y una bomba llena de deseo

la postal decía lo siguiente:

quiero ser vívora y deslizarme entre tus venas lentamente

por eso decidí que siempre no

y me sabe mal, pero ¡¡eh!!, ¿qué se hace con la conciencia cuando tiene forma de rata bicolor?

yo ya decidí abiertamente cerrar el episodio, para no morir, porque dicen que morir duele

y mal que bien, el dolor está completamente erradicado de mi vida

no soy un ciclo, de verdad, no soy antagónico ni ambivalente -solo que me gusta el sonido de esa palabra, ni soy patético cuando hablo o como o escribo o respiro

es solo que... que...

que me duele pensar que ya te has ido, o mejor dicho, que ya te he expulsado de mi vida

y hasta el momento el yo se queda solo con la Y

porque así es mejor (me han dicho) para mi cama y para mi integridad

y que no haya punto final, solo haikús (de esos que guarden nuestras huellas en la arena)