jueves, 22 de julio de 2010

¡súbele súbele!
al olor, al humo;
inhala más,
otro,
abre la ventana,
no te levantes,
quédate a mi lado,
no te muevas,
no perdamos el calor acumulado en esta esquina,
quédate aquí,
fuma
inhala,
pasivamente.
Respira lento,
espera a que se acabe el día,
que se vaya.

Inhala el humo
que te doy,
el que expiro.
El que sale de mí.
El que soy yo.
Que se impregna del mundo
cuando sale por mi boca.

Espera a convertirnos en una extensión de la pared, del piso,
una voluta de humo solidificada.

Espera a que se vaya el día.