martes, 25 de marzo de 2008

Dejar ir.

Llegué a una cena dadaísta.

Comí.

Dormí.

Soñé.

Y pensé.


Después de eso, solo imaginaba el ambiente dadaísta.

Y un sinfín de actividades muertas.


A la ardilla postrada.

Al ave enclaustrada en su jaula plateada.

Al cordero en canal.

A las perlas regadas en el piso.


A ellos el discurso invernal.


Por ellos la vida dominada.


En el campo y la jornada descollada.


Sellado todo en convivencias surrealistas.

lunes, 24 de marzo de 2008

Por pendejo.

Te seleccioné de una gama de posibilidades, también de probabilidades.

Voté con mis otros Yo para saber que eras tú.

Te elegí por tu cercanía con el significado de la soledad.

Por haberte visto junto al lago, ardiendo en llanto etílico.

Porque me dijeron que de todas esas opciones, tú no me convenías.

Pensé en ello por querer ser distinto, por ver como me estrellaba contra un corazón duro como el concreto.

Te seleccioné.

Pero tú seguiste ardiendo por tus lágrimas etílicas junto al lago.

Y la tarde nos bañó por separado.

domingo, 23 de marzo de 2008

I was a highschool lover.

Y que mi corazón estaba seco.
Y que yo te pensaba.
Y que tú no eras de nadie.
Y que eras de todos.
Y que yo era una isla.
Y que tú eras el mar.
Y que yo bebía solamente un poco de ti.
Y que me enfermaba.
Y que estaba solo.
Y que estabas ahí.
Y que quería ahogarme sin agua.
Y que quería vivir.
Y que no había rescate.
Y que mi corazón estaba seco.
Y que no soñaba.
Y que te pensaba.
Y que te apaciguabas.
Y que ahí me quedaba.
Y que tú te ibas.
Y que la isla desaparecía.
Y que mi corazón seguía estando seco.

miércoles, 19 de marzo de 2008

and the stars and the cars and the bars

Tú creías que podías hacerme dejar de fumar.
Yo creía que podía hacerte quererme.

Los dos creímos.

lunes, 17 de marzo de 2008

Timmysimequiere.

Cuando salía a fumar a la puerta siempre esperaba -espero- que llegaras -llegues-, o que llegara alguien o algo.
Lo que fuera, vendría -vendrá- con una luz en la calle oscura, con un calor en el viento frío de la noche, con un suéter de lana café (probablemente era un pedazo de piel de león).
Vendría y me subiría a su bicicleta, a su auto, a su camioneta, a su mano. Iríamos a donde nadie sabe, ni nosotros, ni ellos.
Y probablemente en el camino veríamos el mar. Probablemente no.
Lo que es seguro es que cuando vengas, se desencadenarán miles de objetos entorno a nosotros, y un vórtice casi eléctrico nos rodeara y nos aislará.
La energía suya, la nuestra. La de todos.
Acaso. Duraremos mucho, tanto como el tiempo lo permita, tanto como el polvo en nosotros permanezca humedo y cohesionado.
Posible. Vendrá algo con su luz, con su todo eléctrico y energizante.
O quizá no vendrá nada.
Y sólo está el llamado a levantarse en armas.
Yó: tú, tú, tú, tú. 1:4
En el seno izquierdo.
Donde esté Timmy, ahí llegaremos.

martes, 11 de marzo de 2008

Borrador Guardado.


Por creer en tí.

Y en tus fantasmas.

Como un gato monocíclico.

Por ser creyente.

Por ser omnisciente de ti.

O por creer eso.

Fué solo mi intuición.

sábado, 8 de marzo de 2008

Adiós, yo ya estoy lejos...

Como si los sentimientos tuvieran voz propia!

Como si tuvieran inteligencia suficiente para ser independientes!

Como si fueran seres con criterio propio y capaces de moverse con libertad a lo largo de nosotros y cambiar de alguien a otro alguien a su libre albedrío!

Como si comieran del día y de su luz conforme tienen hambre. Y vomitaran y excretaran en los corazones!

O si tuvieran un imperio.

Como si ellos sin nosotros pudieran existir.

O nosotros sin ellos.

En ese sentido, uno puede soñar y estremecerse. O morir en el proceso.

Cuando nos identificamos para hacernos sentir mal, cuando entendemos el no que a veces es sí. Y cuando la ausencia es más lejana y duele más. Cuando tu silencio dice más de lo que me dices con tus palabras (tratando de evitar la S final en los verbos en tercera persona). Cuando los ojos no mienten y cuando el aliento sale frío. Cuando piensas y te leo la mente. Cuando vas a dormir y sueñas conmigo en el patíbulo. O cuando simplemente me desvanezco con la niebla de la playa en las tardes mientras tu sigues caminando...

Es raro, no lo crees?

Cuando cosas como esas pasan, creo que los sentimientos son basura radioactiva en mi interior.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Passolinni is me.


Anoche no llovío. Y el cielo tenía todos los rasgos particulares de la lluvia.

Anoche dormí pensando en la dificultad de hacer un laberinto mítico de palabras.

¡Quiero que me entiendan carajo!

Sin esa agua oscura cubriendo mi sueño, no podía concebir el orden, el plan maestro para poder llevar a cabo mi idea obtusa. Sólo pensé en el inicio del laberinto.

La pared externa se construiría con palabras que inicien con F, sí, con F de Fuera, de Fagot, de Fermento, de Futilezas, de Fiera, de Fastidio, de Filial, de Franco, de Forzado, de Fiesta, de Frágil y de FUCKER. Para pegar las palabras utilizaría artículos neutros, solo neutros -esa decisión la tomé porque creo que hay tintes entre el blanco y el negro.

Ya que el exterior estuviera levantado, iba a proseguir con unas notas musicales que desencadenaran a la creación de plantas y que crecieran a su propio ritmo -como lo hacen mis ideas. Que el laberinto se creara por sí mismo.

Well, in myself where i followed you.

Una cuestión de diseño se perdió en la nada.

Perdí el azimut porque no llovió. O eso quiero creer al disfrazar mi inseguridad, imprudencia, irreverencia y estupidez en algo onírico.

Y culpo a la lluvia como si su sola ausencia bastara para tornar mis noches en bastión de guerra.

Scared of what poisons me.

Ni la lluvia, ni los sueños. Sigo siendo el yo sin el tú. Y peor, considerando el constructo social, creyendo que sigo dependiendo de alguien, de alguien.

O de algo.

Mañana sin sol.

lunes, 3 de marzo de 2008

Klimmt

¿Cómo besas?

Me pregunto cómo lo haces.
Y ocurre entonces que pienso que dejas la boca abierta después de besar,
cuando aún hay aliento de alguien más en tu boca.
Ésa es tu naturaleza.
No aprisionas nada ni nadie;
seguramente así pasa.
Después de que besas, dejas ir a la otra persona
con su aliento y con su amor.


Pero tú no besas.


¿O sí?