Con éstos 39 grados infiernales.
Hoy, como Ginsberg, voy a amar a mi país.
Lo voy a amar contigo sobre las sábanas,
revueltas previamente
por mis movimientos nocturnos.
Sobre las sábanas
hoy voy a amar
sin importar el cómo y el por qué.
Hoy seré patriota por vez primera,
haré el amor por mi país
y nada más.
Juntos acabaremos con la desigualdad y el hambre.
La cama serán nuestro campo de batalla.
La pobreza será un fantasma por 10, 30 minutos.
O quizás por horas.
No lo sé.
fuera ropa interior, que somos libres.
Pelearemos dos contra un ejército de millones,
y ganaremos.
Tenemos un gran deseo, dos bocas y cuatro manos.
Tenemos palabras para invocar tempestades,
subiremos a la montaña más alta para disparar desde la cima.
Habrá miradas, miradas fuertes que acaben con dos mil soldados.
Habrá oleadas de calor para fundir sus armas.
Nada podrá vencernos.
sábado, 20 de agosto de 2011
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