De la ausencia perfectible extraigo
fragmentos.
Sólo aquellos de sucesos esporádicos
que ahora cobran relevancia.
Particular interés.
De los millones de ausencias
que son una.
Una grande, múltiple.
Tornada en desmayos.
En mutilaciones, casi.
De esa ausencia fresca;
de ayer, prolongada hasta hoy.
miércoles, 17 de agosto de 2011
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