sábado, 13 de agosto de 2011

Músculos.
Carne viva.
Temblaban.
Como la noche.
O el canto de los grillos.
Y los ojos
que son músculos.
También temblaron.

Los músculos
eran música.
Eran agua: 75%.
Las letras, tus letras
eran músculos,
eran míos.
Tus palabras.
eran movimiento:
Nocturno y acuático.

Tú, que eras el libro
de la paciencia,
del orgullo,
de la perfectibilidad:
del movimiento: eras agua.

Pero tus páginas gritaron al calor/loscalores/miscalores/lasluces/misluces/missoles/mislavasardientes.
Pidiendo evaporación,
pidiendo estar secas,
destintadas, blancas.
Exponerse a mí sin contenido.
Pidieron irse.
Y lo han hecho.
Se han secado en mí/para mí tus aguas bravías y musculosas.

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