Repensando el rojo óxido,
días polvorientos.
Las lloviznas aún lejanas.
Los ambientes conocidos, las tardes serenas
y cálidas.
Las palabras que salían apenas
con ganas de volver a entrar en tu boca
o de esconderse en tus espaldas.
Frases apenas completas
difícilmente entendibles.
Las conversiones en oscuridad.
El mar reflejando el Puente Coronado.
En esa azotea.
Donde nada ocurría;
nada más que el silencio
de esa tú mirada.
Repensando:
-los pasos dados,
-aquellos necesarios para que estés aquí
-o esa secuencia de muertes necesarias
para llegar.
sábado, 9 de julio de 2011
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