El pero yace en que
mi cerebro construye sistemas complejos
-en base a elementos que per se no tienen
características en común
que les hagan sujetos de unión-
y además,
difíciles de disociar
una vez caído en la trampa.
¿Y luego qué?
Escucho tu negativa.
Luego nada.
La nadedad amplia y generosa,
un conjunto ocupando una sección emocional
muy significativa en mi cabeza;
disminución de la memoria ram.
El estado de la nada.
Y es increíble haber caído en él
con tan sólo dos de tus palabras:
las más rotundas e hirientes posibles.
viernes, 1 de julio de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario