Saber de inicio que las cosas son más complicadas de lo que parecen.
Basta con ver como una medusa de repente se convierte en luz.
Y una estrella en deseo.
Es mejor no adivinar ese sentimiento oscuro.
Y en ese sentido, caminar aceptando que definitivamente nuestra vida pende de dos decisiones, un sí mío y un no tuyo.
Y correr después hacia el ocaso.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
Una vez me dijeron que si daba vuelta a la izquierda, me perdería.
No hice caso y encontré flores naranjas, edificios azules y el atardecer perfecto.
Y corrí.
Publicar un comentario