De donde vengo...
...allá no hay viento.
pense algún momento en reprocharlo, pero las palabras quedarían congeladas en la atmósfera
-quizá tampoco haya atmósfera-
imagina que cuando respiraba, el vapor de agua en época fría, se congelaba frente a mí, suspendido.
cuando estaba solo y podía sacar las cosas de mi mente, estas se paralizaban y era muy difícil volverlas a meter
aquí si corre el viento
y las ideas fluyen,
la sangre se moviliza,
el pelo ondea,
las olas rompen,
las cenizas caen y se dispersan en el piso
tu pelo ondeando
tus dedos de violinista, en el viento
allá no había viento,
pero tampoco amor.
allá arriba, sin viento.
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