jueves, 12 de junio de 2008

Aspirar el azul del ocaso hasta que los pulmones se pinten del mismo color.

Saber de inicio que las cosas son más complicadas de lo que parecen.

Basta con ver como una medusa de repente se convierte en luz.

Y una estrella en deseo.

Es mejor no adivinar ese sentimiento oscuro.

Y en ese sentido, caminar aceptando que definitivamente nuestra vida pende de dos decisiones, un mío y un no tuyo.

Y correr después hacia el ocaso.

1 comentario:

BLEH Comics dijo...

Una vez me dijeron que si daba vuelta a la izquierda, me perdería.

No hice caso y encontré flores naranjas, edificios azules y el atardecer perfecto.

Y corrí.