jueves, 5 de julio de 2007

Instrucciones para llorar.


Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una concentración general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente.

Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca.

Llegado al llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia dentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.

Julio Cortázar.

2 comentarios:

Julieta dijo...

He seguido las lecciones casi al pie de la letra... sin embargo, faltan las letras pequeñas. Jamás se mencionan los efectos secundarios, así que, por haber experimentado contínuamente en mí la técnica propuesta, creo haber detectado los siguientes:

1. Voltea insistentemente a tu alrededor para evitar los curiosos que puedan significar interrupción;
2. La frecuencia de esta actividad (especialmente por las noches) redunda en pequeñas líneas de expresión (llamadas arrugas), y en franjas oscuras alrededor de los ojos (vulgarmente llamadas ojeras);
3. La práctica no reduce la intensidad de los motivos que se dejaron a un lado.
4. Absténgase de practicar esta actividad si no cuenta con los recursos para comprar una buena crema anti-arrugas.

Cualquier duda respecto a esto... pueden molestar al dueño del blog... A mí ni pensarlo; estoy ocupada poniéndome cremas.

I want a gun and a knife and stuff dijo...

El culpable de que esas líneas de expresión salgan soy yo, ahora resulta!!!!!

Amiga, las lágrimas salen del alma quiero pensar. Y aunque haga vudú, creeme. no fuí yo!