viernes, 25 de mayo de 2007

Otro defecto de la fábrica del capital


"Somos del universo, del nervio terreno, enfermos sueltos, de la planta alta..."

Una tergiversación de las ideas está ocurriendo a la par que el sol se pone. Déjame que te cuenta una historia. Mi yo égolatra ha estado riñiendo con los otros cuatro, les ha dicho que valen madres y que pronto, muy pronto se los cargará la verga; todos están muertos de miedo y han dicho que se irán de casa. Y ¿Qué haré yo sin el resto de ellos?, me quedaré en desbalance.

Ahora vende tu alma, yo te ofrezco dos manzanas. Lo irónico, lo ridículo, expresado en una fiesta con cigarro de clavo. ALÓ. De ser cierto, ven ánima mía. Si ustedes cuatro se van, ¿Qué haré yo en desbalance? Las ballenas dejan oir su canto y pronto caeré en los brazos ajenos.

Sueño cínico. y ¿Dónde estabas?.

Arriba el ente supremo, la vida después de nosotros, en nosotros, lo variable, lo banal, lo no escencia, lo indescriptible. Diamonds are our best friends at last....

1 comentario:

Julieta dijo...

Querido amigo. Has descuidado tu blog, pero motivos tendrás.
Cada día se me dificulta más dar a entender las cosas y estoy perdiendo la esperanza en recuperar esa capacidad. El claustro me sienta bien, seguiré así. Te transcribo algo que encontré. Saludos.

¡Ah, qué estoy cansada! Me he reído tanto,
tanto, que a mis ojos ha asomado el llanto;
tanto, que este rictus que contrae mi boca
es un rastro extraño de mi risa loca.

Tanto, que esta intensa palidez que tengo
(como en los retratos de viejo abolengo)
es por la fatiga de la loca risa
que en todo mi cuerpo su sopor desliza.

¡Ah, qué estoy cansada! Déjame que duerma;
pues, como la angustia, la alegría enferma.
¡Qué rara ocurrencia decir que estoy triste!
¿Cuándo más alegre que ahora me viste?

¡Mentira! No tengo ni dudas, ni celos,
Ni inquietud, ni angustias, ni penas, ni anhelos,
Si brilla en mis ojos la humedad del llanto,
es por el esfuerzo de reírme tanto...

Juana de Ibarbourou.