Deja de equivocarte enviando mensajes a quién no le corresponden.
Te lo dije. Es broma. Es vergüenza, es pudor. Las lágrimas dejan de tener sentido cuando te das cuenta de todo ello. De verdad.
Carece de sentido esta noche, aquella y la otra.
Tenemos las capacidades, ¿en dónde?
Parcialidad, incompetencia. Todo en mí.
Y sigo enamorando la vida, cortejando aves cuando planeo suicidarme.
P.D. Arriba: Mi nuevo iPod.
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