Las decisiones correctas no existen cuando todo lo etiquetado y lo visible tiene un precio. Un precio que satisface las necesidades sentimentales de los apalaches.
Hoy, espero.
Nada de nosotros arriba, hoy hay Inversión Térmica. Y yo estoy por debajo.
No era fácil, eso tomaba mucho tiempo y la curiosidad se volvía febril: verla...junto a él...¿quées lo que vería...? Después de esos golpes, de ese martilleo ¿Qué cosa vería?. Volvió a vibrar en mí el reciente temblor con que había estado ante su puerta, pero más iintensamente, ¿qué iría yo a ver?, podía ver el cielo raso y la parte superior de la pared; podía ver también la parte superior de la lámpara...
Hoy, espero.
Nada de nosotros arriba, hoy hay Inversión Térmica. Y yo estoy por debajo.

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