lunes, 3 de noviembre de 2008

part-time punk

Fondo, música de entrada, se queda presente por casi una eternidad, el resto del tiempo permanece callado.


Desde hace mucho tiempo no pasa la muerte por aquí,
se ha ido, se fué con el regreso del corazón,
si, regresó; pero no sé de dónde.

Idas, regresos, ausencias, arribos.

y ese tecleo persistente, de incertidumbre, como cuando llega el frío a mitad de la madrugada, a mitad del día llega el calor y en la noche una neblina espesa entra en las calles (muy segura de sí misma, con paso firme y rápido)

y al cerrarse el campo visual, no alcanzan los cigarros para soportar la noche -otrora negra.

y.... y... y.. y. y

Y todo en reversa me disminuye, análogamente a la secuencia Fibonnacci.

Ahora hay un punto final porque se ha terminado la tinta para escribir,

pero no la música.

2 comentarios:

Julieta dijo...

Amor...y luego viene el amor.

Alan Ulises Niniz dijo...

¡Esa foto! Caray, cada vez que pienso en desvincularme y mandar todo a la chingada, pienso en Tijuana.