martes, 6 de noviembre de 2007

nací elegante

Las mayúsculas reaparecen hoy.

Las cosas cobran sentido cuando el polvo las cubre.
Me dí cuenta de ello cuando hablé contigo y me escuché tu voz. Y todo volvió a la normalidad. Y por más que quiera convertirte en mí, nunca sucederá.

Aunque sigue siendo igual de válido que reencontremos las manos de vez en cuando.

Un sí. Un sí borra el polvo, desentierra los recuerdos. La monosílaba es importante cuando perfectamente es normal sabernos libres. ¿O debería decir, Saberme libre?

Ya no importa, por ahora sigo consagrándote con un mote, con el mismo que te puse cuando te conocí.

Hay unas hojas en la mesa, ya no hay notas que me recuerdan que no estás, no hay letras que resalten de manera independiente y ordenándose solas para formar tu nombre, no hay manchas, no hay ni Susie´s, ni Bete Noire. A veces no sé, otras veces solo sé lo que sé, o lo que solía saber, porque el conocimiento no tiene ninguna importancia ya. No hay mas sustos, no vislumbro en la oscuridad las caras de los niños perdidos en Qatar, no, no hay mas rostros tristes. Ni el espejo sigue molestándome. Creo que tomé valor cuando el polvo lo cubrió todo de nuevo.

And burn, you will burn, You will burn in hell, yeah you’ll burn in hell. You’ll burn in hell, yeah you’ll burn in hell for your sins. Ooohhh. Our freedom's is consuming itself, What we've become is contrary to what we want Take a bow.

En una melodía me reencontré, me puse hincado y soplé el tal vez. Ese "tal vez sería mejor que no volvieras", sin embargo el mismo enunciado que exhalé regreso, de la misma forma, con la misma dimensión, con el mismo peso. Aunque creo que en vez de acarrear muerte o infelicidad trajo indiferencia. Ni un castigo de los que trajo las veces pasadas.

No, mis negaciones serán despedidas.

Y aunque mis riñones digan lo contrario, el eco de tu voz me servira como recordatorio (como uno de esos que pongo en papelitos amarillos pegados en mi televisión) para atisbar en la azotea, fumar y acechar a la luna, pedirle estrellas fugaces, más lugares comúnes, más luces.

Mi primer Yo -que se caracteriza por ser un cliclé- escribió todo esto, y medité sobre la importancia de darlo a conocer. Sería hacer trampa el ocultar sus sentimientos. Él por lo menos tiene. Yo sigo sin encontrar los míos y me vale madres.

Hoy soy de la realeza y estoy aquí por casualidad.

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