jueves, 13 de septiembre de 2007

LOve and HUman REmains

Estoy encarcelado.
Mi corazón late, late de más.
Prefiero estar encerrado aquí, aquí donde nadie me ve, ni me escucha, ni me conoce. Sólo, solo.
Mi cigarro casi se acaba y no quiero que se acabe.
Lavo los trastes, no tiene sentido, no hay un porqué.
Los últimos días me he dado cuenta que estoy construyendo una rutina, después me quejaré de ella -no entiendo por qué contruímos rutinas en base a los días y después las aborrecemos, es como un hijo o hija, son NUESTRAS rutinas.
Y el puto dolor de cabeza.
El enojo que viene desde adentro, de quién sabe donde, de donde no estás tú, por supuesto.
Fuck.
¿Para qué doblar calcetines y calzones?
¿Para qué amarse a uno mismo?
¿Para qué amar nuestra rutina?
¿Quién dice que nos deberíamos unir?

Me marcho, me marcho a no se donde, a donde mis pasos no sean tan lentos, donde me consideren un talento local, donde pueda bailar desnudo sin ser sujeto a críticas, allá con los pinos, con la humedad, con los capibaras y con Yeri, allá donde le hable a Fer y me haga caso.

Sé de ese lugar, húmedo, frío, con nieve que se derrite, con conjugaciones complejas, con unidades monetarias sencillas, sin valor. Sí existe, Yeri me llevará alla con ella. Algún día, en algún tren, allá amaré mi rutina, mi rock progresivo, mis pedazos de queso, amaré la muerte de las estrellas, mi decadencia, amaré cortarme las venas y ver películas en el intermedio, las danzas y el no trabajar serán parte de la rutina que ame.

Y por supuesto que me casaré con ella. Y ella conmigo. Y nos tendremos mutuamente cuando seamos abandonados por los demás, no puede ser mentira, ella me lo ha dicho, me lo prometió aunque por el momento se haya tenido que ir. Es temporal, yo le creo.

Ya se acabó mi cigarro, está apagándose y no quiero que así suceda. Tengo la cajetilla llena, pero éste en particular me interesa, no sé por qué, pero me interesa.

Hay alguien en tu cuello, hay alguien en tu ingle. No te muevas.

¿Amaré o me quedo así?

Perfecto. Ven por mí y seca los trastes antes de marcharnos. -yo solía amarte, algunas veces como ahora, solía idolatrarte, ahora no lo sé.

1 comentario:

Caos dijo...

wow, me identifico con este en más de una cosa.