Cuán miserable debo ser para no valorar la estrella fugaz que acabo de ver.
todo yo.
mensajero que falla, comunicación interrumpida, plazos vencidos, amores frustrados.
No elocuencia. llantos alegres.
Préstame tu oxígeno un momento, quiero saber que se siente respirar el aire como tú lo haces.
Deja voy al baño, no quiero escribir con la vejiga llena, no quiero ser de los pesados que hablan sobre como sopesar las penas, sobre aquellos clichés que abarcan la noche embriagadora, casi romántica.
Cuando regrese te dejaré saber lo que pienso, lo que me acosa, los fantasmas de ayer, los del correo vespertino. No cenar!
Habla, y dame tus palabras, quiero saber que se siente emitir juicios en la forma que lo haces, sin cansancio, sin hastío.
Perdón. ¿Qué me decías?
No más aguamiel para mí. Sus galletas efímeras, sus contestaciones triviales, sus ojos destilando un brillo amargo, sus caprichos clásicos, las lavativas, la música, la guitarra melancólica.
El ambiente cargado de nostalgia, de desesperación.
Los gritos.
Ya regresé del baño.
Y ví una estrella fugaz mientras fumaba. Cómeme.
y las faltas de ortografía, los momentos solo, la luna cálida.
todo yo.
mensajero que falla, comunicación interrumpida, plazos vencidos, amores frustrados.
No elocuencia. llantos alegres.
Préstame tu oxígeno un momento, quiero saber que se siente respirar el aire como tú lo haces.
Deja voy al baño, no quiero escribir con la vejiga llena, no quiero ser de los pesados que hablan sobre como sopesar las penas, sobre aquellos clichés que abarcan la noche embriagadora, casi romántica.
Cuando regrese te dejaré saber lo que pienso, lo que me acosa, los fantasmas de ayer, los del correo vespertino. No cenar!
Habla, y dame tus palabras, quiero saber que se siente emitir juicios en la forma que lo haces, sin cansancio, sin hastío.
Perdón. ¿Qué me decías?
No más aguamiel para mí. Sus galletas efímeras, sus contestaciones triviales, sus ojos destilando un brillo amargo, sus caprichos clásicos, las lavativas, la música, la guitarra melancólica.
El ambiente cargado de nostalgia, de desesperación.
Los gritos.
Ya regresé del baño.
Y ví una estrella fugaz mientras fumaba. Cómeme.

1 comentario:
Es uno bien raro a veces, yo casi no puedo ver la luna, pero veo mucho el cielo cuando voy de camino a casa, pero no sólo veo el cielo...me cuesta mucho dejar el pasado, lo veo y sin querer estar ahí de nuevo, quisiera que no se hubiera ido. ¿Qué raro no?...De repente aparecen personas que deciden irse y que sin deseos de regresar, quieren seguir estando ahí. Y más raro aún es que uno "sin querer" decide abrirle la puerta susurrando: entra pero vete cuanto antes. ¡Agh! estas malditad incompletitudes.
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