En un café con comida express y muchas frutas tropicales sobre la mesa, encontré un elemento nuevo desde mi perspectiva, algo que me dejó perplejo, un sustituto de azúcar con un AD que le pide a las personas darle más valor al sabor. Ya no existe en nuestra vidas el sabor. Y ese sol cálido que nos cubría la cara -a momentos-. Tan comparable como el calor de las bofetadas que nunca me han dado.
Bellos ojos, que tienen esa luz -se diría- de los fúnebres cirios que arden en pleno día. El rojo sol no puede esa llama apagar. (La Antorcha Viviente, Las Flores del Mal, Charles Baudelaire)
Es mi segundo día y estoy algo nervioso por las entradas, poner, obviar, quizás olvidar. Por mientras me desplazo y hago las conversaciones aún más largas.
P.D. Julie, espero el café con menta, desde hace un año. Con ansia y deseo de hacer esa conversación aún más larga.

1 comentario:
Espero con impaciencia ese café con menta y tus conversaciones largas que tanto difruto.
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