martes, 27 de octubre de 2009

llegaron la nubes

Llegaron las nubes
repentinamente,
sin preámbulo.

Instaladas ya,
comienzan a mecerse al compás del viento.

Han traído alegría,
pero también ráfagas de plomo y fuego.

En un ambiente completamente seco.

Al menos a mí, me han devuelto la necesidad de sonreír.
Sin justificantes de por medio.

Y les pido
que se queden,
para siempre.

Precisamente porque sé que se van muy pronto,
llevándose todo,
dejando atrás un panorama limpio.

Espero y quiero que sigan meciéndose hasta que lo logre.

No hay comentarios: