Una pluma sola;
se quedó al viento.
Sola.
Yo le pido eso,
que siga quedándose sola.
Que no me deje solo.
¿Qué sería de mí sin ella?
¿Dónde terminaría mi narrativa?
Su perspectiva es de valor incalculable, inmenso.
Su existencia más.
Por favor pluma, no partas.
viernes, 28 de agosto de 2009
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