¿Me preguntas para qué?
Para pegar los fragmentos aestéticos del panorama que me has roto.
Llenar de nuevo ese dominio visual -ya ni siquiera urbano.
Para unir esos cuatro grandes pedazos de concreto, madera, tinta y vidrio que cayeron con la tarde. El mas grande en medio, el mas pequeño encima de todos. Todos naranja oscuro, casi negro.
[Un automóvil, dos lámparas y muchas luces. Casas. Seis edificios. Tres árboles. Demasiadas personas. Un andador pequeño. Tu automóvil en marcha. Dos avenidas y tres cruces.
En lo más alto, una estrella, el lucero.
Sin espacio externo, solo una atmósfera enrarecida.]
Para pegarlos y cambiarlos.
Para pegarlos y borrar tu auto arrancando de mi vista.
[Un automóvil, dos lámparas y muchas luces. Casas. Seis edificios. Tres árboles. Demasiadas personas. Un andador pequeño. Tu automóvil en marcha. Dos avenidas y tres cruces.
En lo más alto, una estrella, el lucero.
Sin espacio externo, solo una atmósfera enrarecida.]
Para pegarlos y cambiarlos.
Para pegarlos y borrar tu auto arrancando de mi vista.

1 comentario:
Cuando lo necesites, yo te presto el mío (aunque creo que no sirve)
Publicar un comentario