Voy a pensar algunas cosas de momento.
Sí, lo planearé para que nada se me salga de las manos.
Una satisfacción.
Con el calor póstumo en final del verano.
Me moveré en diamantes brutos, un poco negros y un cuarto rosados.
Junto a casa.
Después recorreré la isla, la deseada isla.
Aislado de todo y de todos.
Lo que pueda seguir me confunde, no estoy seguro.
Puede ser un análisis de tu mandíbula,
o ver la luna por debajo de la tierra, cien metros bajo el nivel del mar.
Divagar,
o establecerse en un punto crítico,
de no retorno.
O tiempo para decidir.
Pero al menos saber y oler claramente los primeros pasos.
Sin que me preguntes el por qué.
O el cómo.
Ahora me voy a dar una ducha. Y después a fumar.
pero pensando en tí.
domingo, 24 de agosto de 2008
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1 comentario:
A veces la distancia nos acerca más, pero otras veces grita estricta su siginificado.
Y todo suena igual.
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