
Empezamos a salir con una ilusión pintada en la cara. Como con lluvía en las cornisas de nos rostros.
Y el tiempo con ayuda del tiempo en el tiempo sobre el cual el tiempo pasa sin nosotros.
Somos esa palabra que cambia de significado solo cuando se lo pedimos, sólo por una decisión muy grande. Y nos cortamos las venas porque estamos lejos y porque no podemos tomarnos de la mano y porque no puedo acostarme contigo en el piso y porque no puedo ver las estrellas con café contigo desde mi azotea.
Somos, somos, no dejaremos de ser, no mientras ese sentimiento que crece en nosotros permanezca vivo, permanezca quieto. Dejarlo salir. Matarse a besos.
Por eso manténme lleno de heridas para saber que estoy vivo, manténme lleno de besos para saberme amado. Embalsamados de licor de naranja, de uvas amargas y de música continua.
Lo mejor es que no sepa leer tus cartas, recados y mensajes. Lo mejor es contrasentido en todo caso. Apagar la vela y así besarte.
Dejaré de ser perro con la finalidad de no serte fiel.
Y seré hombre o bestia aconsejado.
Un vagabundo con el corazón inflado de penas y de amores lejanos -lejanos por eso de la distancia, no del tiempo.
Un árbol donde se cuelguen nuestros cuerpos. Una de sus hojas y uno de sus ojos.
Vaguedad. Nueva.
Del amor, del tiempo y de nosotros...
...somos fugitivos
Y el tiempo con ayuda del tiempo en el tiempo sobre el cual el tiempo pasa sin nosotros.
Somos esa palabra que cambia de significado solo cuando se lo pedimos, sólo por una decisión muy grande. Y nos cortamos las venas porque estamos lejos y porque no podemos tomarnos de la mano y porque no puedo acostarme contigo en el piso y porque no puedo ver las estrellas con café contigo desde mi azotea.
Somos, somos, no dejaremos de ser, no mientras ese sentimiento que crece en nosotros permanezca vivo, permanezca quieto. Dejarlo salir. Matarse a besos.
Por eso manténme lleno de heridas para saber que estoy vivo, manténme lleno de besos para saberme amado. Embalsamados de licor de naranja, de uvas amargas y de música continua.
Lo mejor es que no sepa leer tus cartas, recados y mensajes. Lo mejor es contrasentido en todo caso. Apagar la vela y así besarte.
Dejaré de ser perro con la finalidad de no serte fiel.
Y seré hombre o bestia aconsejado.
Un vagabundo con el corazón inflado de penas y de amores lejanos -lejanos por eso de la distancia, no del tiempo.
Un árbol donde se cuelguen nuestros cuerpos. Una de sus hojas y uno de sus ojos.
Vaguedad. Nueva.
Del amor, del tiempo y de nosotros...
...somos fugitivos

2 comentarios:
Subirse a un autobús e imaginarse que se va con ese otro fugitivo que de repente se apoderó de tus sueños; saber que ese fugitivo tiene una personalidad creada, sino a medida, sí a deseo.
No se necesitan heridas para saberse vivo; sólo un poco de libertad para vivir en fantasias que llenan los días en que la espera agota.
Fantasias, siempre serán un buen aliado para quienes preferimos aterrizar sólo para lo necesario.
Inundate de emoción, habla lo primero que te despierte, vuelve tangible todo lo que puedas y disfruta cada momento de claridad y duda (que a veces no lo son tanto, porque el miedo a veces se disfraza, pero frente a él siempre estaran las ganas, que finalmente es lo único que debe motivarnos).
Abrazo fuerte.
-días grises se instalan en mi rutina, planeo escuchar todo lo que quieren decirme para así librarme de un par de fantasmas que siguen aquí; creo que es momento de renovarlos-
Distancia, lejos, cerca, y entonces esa sonrisa en los ojos se empieza a difuminar, contornos suavizados pero bien, si es que algo puede desaparecer "bien".
La sangre se vuelve señal de vida. La muerte es una palabra que encaja perfecto en las huellas que son testigos de la huida. Fugitivos, vagabundos, estrellas, recados, corazón... a distancia.
Y el árbol sigue ahí.
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