Hablabas de nada, o de algo parecido a nosotros.
Hablabas de algo mientras yo pensaba.
Pensaba en si te quería más o te pensaba más.
Pensaba en que no me piensas y en lo repetitivo de mis palabras.
Dejaré de pensar y te cambiaré por alguien más.
Mientras hablabas no me estabas viendo y yo a tí te admiraba.
lunes, 21 de enero de 2008
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1 comentario:
Dejemos de admirar a otros, ahora toca el turno de tomar un espejo y admirarnos, ver eso que sabemos que está y que no ha encontrado un receptor, hacerlo bolita y tirarlo; y así ver nacer nuevas sensaciones que basten.
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