Un espacio abierto.
¡Calma! hay calamidad -dijo uno de mis cuatro yo.
No es calamidad, es redundancia. Reiteró otro de mis yo.
Al fin y al cabo dá lo mismo, siempre acabas tirándote de panza al piso cuando le ves. Me espetó un tercero.
Pero el espacio se quedará así, para que no permanezcas callado.
Como tú ya existes, me molestan los demás.
Restos. Solo restos.
Y aunque me reproche lo mismo, gracias por salir muy de vez en cuando.
lunes, 8 de septiembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
"Como tu ya existes, me molestan los demás"; esta es la máxima prueba de sensatez que se le puede dar a alguien.
Publicar un comentario