¡tantas medidas antidepresivas!
ya no caben todos esos cuestionarios en mis sueños, ni en los tuyos creo.
y esos métodos que evitan que mi mente llegue a la corrosión y, posteriormente, afecte mi cuerpo hirsuto
el tintineo
ese tintineo, ése en particular, el que estoy señalando.
Dígame, ¿Qué quiere señor perro negro?
Perro, señor, negro
Negro perro, señor
amarillo, no, amarillo no, es depresivo, me hunde en esos cajones donde tienes las anfetaminas, donde das vueltas sin sentido, es un tintineo insoportable que se junta con los ladridos del señor perro negro. es anticanónico, es irreparable, es somnoliento, es, es...
ya no más inventarios de depresión de Beck, ni escalas de irritación de Novack o el registro diario de los pensamientos disfuncionales.
Ya no más terapia cognitiva conductual, de verdad que no me caben más preguntas en la memoria, ya no más...
domingo, 21 de septiembre de 2008
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1 comentario:
Yo preferí callar que hablarle siempre al mismo.
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